
La Enea, el mejor vividero de Manizales: empresarios y habitantes destacan por qué es un sitio especial

Don Manuel Salvador Bedoya Sánchez tiene 88 años "cumpliditos", como él dice, y de ellos ha vivido cerca de 38 años en la Enea, según recuerda.
"Casi desde que se inició el barrio, cuando todo era lechería, esto era lleno de fincas de ganado y nada más. Aquí empezaron unas casitas de bahareque, y la única casa que había buena estaba allá, cerca donde está la Inspección de Policía, por allí era la hacienda donde ahora es la Casa de la Cultura”, asegura, mientras continúa señalando por todas partes y recordando el antes y el presente de La Enea, lugar que asegura nunca dejará. “Allá donde está el cementerio era la casa de los dueños de todo esto, eran los Escobares, y mire para allá"....
Aunque hoy en día el barrio La Enea es un sitio muy concurrido y con mucho comercio, en contraste con la paz y la tranquilidad que recuerda cuando llegó, a sus 88 años don Manuel insiste que siempre va a preferir este barrio "porque este es un sector muy sano y todos somos muy avenidos por acá”.
Allí vivió feliz con su esposa María Ernestina Buitrago (Q.P.E.D), ha visto crecer a toda su familia, incluyendo sus hijos Maribel, Alexánder y Luis Horacio, y ahora a sus tres nietos Manuela, Juan Ernesto y Santiago.
Aunque asegura que ya no tiene zapato que lo apriete, también resalta que para entretenerse tiene un pequeño puesto donde vende aguacates, en toda la avenida, cerca de la Parilla Bar El Oeste.
Por eso de vez en cuando va hasta la Galería de Manizales a comprar 7 u 8 kilos de aguacate para vendar en su negocio. “Pero de resto no tengo que salir para nada de este barrio, ¿para qué si todo lo encuentro acá?".
De punto y cadeneta
En la foto Gloria Giraldo, Marta Quintero, y Mariela y Amanda Giraldo.
Más adelante y muy concentradas se encuentran sentadas afuera del negocio Variedades Martika, Marta Quintero, y las hermanas Gloria, Mariela y Amanda Giraldo. Entre risas, comentarios y mirando una que otra vez sus celulares aprovechan la tarde de un sábado para compartir.
Cuando se les pregunta qué es lo que más les gusta de este sitio, Mariela resalta: “Para mí la Enea es el mejor barrio de Manizales por el comercio, por la gente, por los espacios que hay para uno disfrutar con los niños, por los restaurantes, por todo, para mí la Enea es lo mejor” sostiene.
Aunque sus hermanas Gloria y Amanda viven en Villapilar, destacan que esa tranquilidad y la posibilidad de disfrutar del lugar hace que vayan continuamente para sentarse a charlar.
Marta, quien también vive en el sector hace unos 20 años, interviene para decir: “Es el mejor, con decirle que todo el que se va de La Enea, vuelve”, frase que repiten todas entre carcajadas...
“Pues yo llevo por ahí 30 años porque me voy y vuelvo”, dice Mariela, mientras su amigas y hermanas sostienen entre risas: “¿sí veeee?”. “Me encanta, es de mucho ambiente, se consigue de todo, me parece fabuloso, es muy tranquilo y vengo con frecuencia”, resalta Amanda.
¿Y por mejorar?
Lo primero que destacan cuando se les consulta qué se debe mejorar, dicen que habiliten el servicio de urgencias de Assbasalud, pues ya no tiene este servicio.
Con respecto al parque y a los planes que está promoviendo la Alcaldía de remodelación, sostienen que es muy bonito, muy bien cuidado, muy divertido para los niños, para las mascotas, por lo que piden que si hay una remodelación piensen en mantener los espacios verdes, los árboles y la misma estructura, ya que es lo que más reclaman los habitantes, por lo que piden mayor información y claridad.
Algunos vecinos también hablan de mejores zonas de parqueo, ampliar las rutas para que pasen por otros sectores y haya mayor oferta para llegar a la Enea, control de basuras y más seguridad. Sin embargo, cuando se hace la misma consulta entre vecinos y empresarios, en general coinciden con don Manuel que no hay mucho que cambiar.
Saboreando un buen kumis
Doña Mariela Bravo cumple 28 años con su negocio El sabor del Kumis en la Enea. Recuerda que cuando llegó al sector era un sitio más rural, más tranquilo, con más verde, pero con el mismo carisma que hoy se mantiene en una zona que califica como “sin igual”.
Mientras entrega afanada algunos de sus kumis y sigue repartiendo fichas a las personas que llegan, pues es la forma como hacen la distribución, ella asegura que fue amor a primera vista. “Nos vinimos de Salamina y nos amañamos acá y resultamos colocando este negocio.
-¿Por qué? ¿Qué tiene de mágico este sector?, le preguntamos. Ella, sin pensarlo mucho sostiene que fue todo, la amabilidad de la gente y la tranquilidad.
Sobre el kumis, resalta que fue una receta que tenían con su esposo Joaquín Morales, pero que el secreto es muy fácil. “hacerlo con cariño”, dice sonriente, mientras la gente sigue llegando, paga los $5 mil y se sienta en una de las sillas que hay afuera, con un número que indica que deberá esperar por uno de los productos más apetecidos de este lugar.
De todo, como en botica
Más adelante, adentrándose en el barrio, se encuentra la Avícola y Salsamentaria Jhon.
Allí se encuentra Juan Diego Cardona, quien sostiene que aunque llevan año y medio en el sitio, bajo la nueva administración, el resultado ha sido muy exitoso, pues se trata de un sector donde hay mucho flujo comercial. “Hay mucha demanda y la gente es bien por acá.
-¿Qué es lo que más le gusta?, le consultamos. “Pues el ambiente, la gente es muy acogedora y la dinámica es la mejor”.
En el tiempo que lo entrevistamos, los clientes que llegan le preguntan a Juan Diego por cuido para conejos, comida para perros, le piden un kilo de pollo, y le consultan por jugos y gaseosas, pues con orgullo dice que tiene de todo, incluyendo productos para el hogar.
“Esto se debe a que todo lo demandan”. Sobre el barrio resalta que es muy grande, que el parque es muy bonito y que llegaron para quedarse en un barrio especial.
Una montaña de sabor
Cuando se pregunta por un sitio tradicional, de inmediato hablan de frutas y verduras Súper Fruver La Montaña.
El protagonista en este caso es Ubeimar Regalado Muñoz, quien dice que lleva unos 14 años en la Enea, por el auge del comercio que califica como el mejor.
“Es muy notable, se genera trabajo para muchas personas y se tiene la posibilidad de ofrecer esparcimiento a mucha gente que viene para relajarse, a tomarse un café, a comer una pizza, a comprar una fruta, porque hay de todo por acá”, dice, mientras continúa el relato: “Hay cajeros electrónicos e inclusive hay una sede en Bancolombia, pero en la zona industrial. Es un sitio con derecho a universidad, clínica, aeropuerto, termales, todo”.
Claro que también hace un llamado al alcalde, pues considera que faltan parqueaderos, ya que ante el flujo de turistas se aumenta la congestión.
Sobre el tema de moda en el barrio, la remodelación del parque, dice que no le ve sentido ni es una necesidad. “De pronto unas maticas y jardines y cositas bonitas, pero no meterle cemento a un parque natural donde los niños se revuelcan, corren, juegan, las personas se relajan, se sientan en el pasto”.
Antes de irnos, vuelve a llamar la atención. “Ahh, también tenemos aeropuerto y es un gusto que esté en el barrio”, señala con felicidad.
Un gran Buñuelo
Claudia Marcela Cifuentes y su esposo John James Gallego cumplen cinco años con este negocio que se montó en plena pandemia, por lo que reconocen que fue complejo impulsar el local. Sin embargo, Claudia defiende que a pesar de ser tan difícil se volvió tradicional.
"Casi todo era a domicilio, buñuelos, panes y demás, pero le hicimos. Empezamos con muy poco, pero poco a poco mejoramos", dice, al resaltar que productos como el pan-queso y las tortas caseras envinada son el fuerte del lugar.
Cuando se le consulta por lo que más les gusta del barrio, reitera lo mismo de los demás empresarios. “Lo comercial que es, la tradición, muy sano, la gente es muy amable, muy colaboradora”. Aunque los demás vecinos, resaltan la seguridad del barrio, Claudia sí pide que se refuerce, pues hay partes que sí tienen su lunar.
También pide que haya mejor transporte del centro de Manizales a La Enea, ya que hay veces tienen que esperar demasiado. También insiste con el centro de atención, pues se volvió una falencia.
Para picar
John Freddy Vázquez cumple 18 meses con su negocio de empanadas We, lugar que también se volvió obligado visitar.
Aunque es un pequeño espacio ambulante, resalta que la gente lo frecuenta con cariño, por la calidad del producto y porque tienen un sabor especial. Esto, además del buen picante que tiene para la empanada, si lo aguanta, aunque también tiene uno más suave que muchos prefieren.
"Este sitio es el mejor de empanadas", dice un vecino, mientras pide una y otra. Cuando solicita la cuenta, le dicen: "lleva siete".
Al igual que los demás, Jhon Freddy resalta que La Enea es de los mejores vivideros. Sin embargo, sostiene que pediría nuevos trayectos en la ruta del transporte que circule por detrás del aeropuerto y que haya un servicio más tarde.
Jhon Freddy y su esposa, Luz Ángela Quiceno, dicen que pronto sacarán el permiso y todos los trámites legales para seguir adelante con sus empanadas We.
Del Ternero a Chancho Carnes
Nicolás Orozco, es el representante del negocio Chancho Carnes, una empresa con legado familiar. Su padre Narcés Orozco la creó hace 19 años, junto con su madre, María Ruth Patiño, bajo el nombre de Carnicería El Ternero.
Sin embargo, hace tres años Nicolás la administra con su novia, Natalia García, dándole un cambio de imagen al lugar.
¿De qué se trata?, el objetivo fue darle un aspecto de boutique o tienda de carnes, explica, incursionando además en redes sociales para modernizar el concepto de una carnicería tradicional de barrio. Por ello, desde la entrada se ve el cambio con el nuevo nombre que obedece a que solo venden cortes de carne de cerdo.
Nicolás asegura que nacieron y se quedaron en La Enea ya que esta ciudadela tiene un universo propio, una clientela muy fiel y unos requerimientos particulares de atención muy personalizada, sumado a la expansión de domicilios en el sector de Gallinazo, otra zona turística cercana al lugar.
A la pregunta de si han considerado irse para otro sitio, sin pensarlo mucho dice que no se mueven de la Enea, ya que allí fue donde les dieron el respaldo para dar los primeros pasos.
Sí pide que se mejore el ingreso por la vía alterna, ya que es un paso que se ha deteriorado por el paso de las volquetas y que se siga apoyando e impulsando el comercio, de tal forma que se fortalezca el empleo y la oferta del lugar.
El Palacio del Chuzo
Julio Quintero, representante del Palacio del Chuzo destaca que sus productos se volvieron atractivos ya que al ser ibaguereño, quiso ofrecer alimentos innovadores como es la arepa de lechona con la fórmula tolimense, que es la tradicional de Ibagué. Esto además de la porción de chuzos que vienen de 250 gramos.
La empresa cumple 14 años y asegura que el barrio La Enea ha sido una bendición para él. “Yo puedo decir que este barrio es uno de los mejores de Manizales en cuanto a gastronomía, atención al público, comercio, la cultura de la gente”.
Entre sus pedidos, resalta mejorar el control de la basura en los separadores, además de la indigencia en el sector.
El dato
49 años cumple este 2025 el barrio La Enea.
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